Las cartas del tarot y sus significados

Descubre el significado de cada una de las 78 cartas del tarot.

Setenta y ocho cartas y en realidad un solo idioma

Quien mira una baraja de tarot por primera vez suele intimidarse, alma dulce. Setenta y ocho cartas, cada una con su propia imagen y su propio nombre. Por dónde empezar. Cuando yo aprendía en la mesa de mi abuela nadie me entregó jamás una lista. Me mostraban una carta y me preguntaban qué sentía. Años después comprendí que el tarot no es algo que se memoriza. Es un idioma. Y como todo idioma empieza con un puñado de palabras, y después las frases se construyen solas.

En esta página encontrarás el significado de todas las cartas. Pero déjame decirte algo desde el principio. No intentes memorizar estos textos. Si al leer el significado de una carta te viene a la mente una escena de tu propia vida, entonces has aprendido esa carta de verdad. Si no viene nada, su momento aún no ha llegado, y eso es completamente normal. El tarot es un maestro que sabe esperar.

Arcanos mayores y arcanos menores

La baraja se divide en dos partes. Los arcanos mayores son veintidós cartas y hablan de los grandes giros de la vida. Empiezan con el Loco y terminan con el Mundo, y entre ambos transcurre una historia humana entera. Cuando estas cartas aparecen en una tirada el asunto rara vez es pequeño. Son los puntos de giro que en su momento parecen destino y que solo años después reconocemos como elección propia.

Los arcanos menores son cincuenta y seis cartas y hablan de la vida diaria. Dinero, trabajo, conversaciones, heridas, viajes, asuntos de la casa. La mayoría de las cartas de una tirada viene de los arcanos menores, y esa es una buena noticia, porque la vida diaria es la parte que se puede cambiar. Cuando los arcanos mayores se multiplican el tono de la lectura se vuelve más grave, y ahí es cuando empiezo a hablar más despacio.

Los cuatro palos y el elemento que lleva cada uno

Los arcanos menores se dividen en cuatro palos y cada palo pertenece a un elemento. Las copas son el elemento agua; los sentimientos, las relaciones, la intuición y la imaginación viven en su territorio. Cuando se juntan copas, la lectura habla desde el corazón. Los bastos son fuego; la pasión, la iniciativa, el coraje y las ganas de crear habitan aquí. Cuando aparecen bastos, algo está empezando o alguna energía se ha puesto en marcha.

Las espadas son aire; el pensamiento, la comunicación, la verdad y a veces una claridad que duele. Cuando llegan muchas espadas la persona está atascada en algún lugar de su propia mente, y la lectura suele señalar algo que no se ha dicho. Los oros son tierra; dinero, salud, casa, trabajo y todo lo tangible. Los oros tienen que ver con la paciencia, porque en la tierra nada crece de un día para otro.

Cartas numeradas y cartas de la corte

Cada palo lleva cartas numeradas del uno al diez, y esos números son las etapas de una historia. El as es un comienzo, un potencial puro. Los doses son elección y sociedad, los treses el primer resultado, los cuatros una quietud, los cincos pérdida y prueba, los seises recuperación, los sietes paciencia y aguante, los ochos velocidad y esfuerzo, los nueves casi el final, y los dieces la culminación. En cuanto captas esa secuencia ya has resuelto la mitad de las setenta y ocho cartas.

Las cartas de la corte son la Sota, el Caballero, la Reina y el Rey. Describen tanto a personas como niveles de madurez. La Sota es quien aprende y trae noticias. El Caballero es movimiento y a veces demasiada prisa. La Reina gobierna desde dentro, nutre y comprende. El Rey gobierna desde fuera, decide y asume responsabilidad. Cuando sale una carta de la corte lo primero que pregunto es si se trata de una persona o de una parte de ti, porque casi siempre es ambas cosas a la vez.

¿Son realmente malas las cartas invertidas?

No, y en esto soy firme. Una carta invertida no es una carta mala. Una carta que llega al revés suele decir que su energía se ha vuelto hacia dentro, va con retraso o se ha exagerado. Un Sol invertido puede hablar de una alegría que todavía no ha salido afuera. Una Torre invertida puede incluso mostrar que el derrumbe ya se ha superado. Temer a una carta por estar invertida es como juzgar una frase sin escuchar su tono.

Algunos lectores no usan nunca las inversiones, y ese método también es válido. Yo las uso porque aportan matiz, pero a cualquier alumno le digo siempre lo mismo. Conoce primero las setenta y ocho cartas del derecho. Los significados invertidos llegarán solos después. Quien se lanza demasiado pronto a las inversiones suele volver hecho un lío.

Cómo aprender las cartas sin memorizarlas

El método que mejor funciona es este. Cada mañana saca una sola carta de la baraja, mira su imagen durante un minuto y escribe en un cuaderno lo que se te venga a la cabeza antes de leer nada sobre ella. Después lee el significado. Por la noche anota en dos frases cómo fue el día. Al cabo de treinta días tendrás tu propio diccionario de tarot, y te pertenecerá de un modo que ningún libro podría lograr.

El segundo método es agrupar. Pon todos los ases uno junto a otro y observa la diferencia entre ellos. Luego todos los cincos, luego todas las reinas. Las cartas hablan mucho más rápido cuando están unas al lado de otras. El tercero es contar historias. Saca tres cartas al azar y cuenta un pequeño relato que las una. Suena a juego, pero el tarot es un idioma de símbolos y los símbolos se aprenden con historias.

Trabajar con tu propia baraja

La gente me pregunta a menudo qué baraja debería comprar. Mi respuesta es siempre la misma. Compra aquella cuyas imágenes muevan algo en ti al mirarlas. El patrón clásico Rider Waite es el más fácil para quien empieza, porque también sus cartas numeradas traen escenas, y las escenas enseñan a leer. Pero nunca trabajes con una baraja que te parezca fea, porque estas son las imágenes que mirarás cada día.

Cuida tu baraja, envuélvela en una tela, no la dejes suelta en un cajón. La razón no es la magia sino el respeto. Uno presta más atención a lo que trata con cuidado. Y una cosa más. No temas que otra persona toque tus cartas. Las creencias antiguas lo prohíben, pero llevo años dejando que cualquier curioso sostenga las mías y las cartas siguen hablando.

Adónde ir después de los significados

El camino más rápido para aprender es la práctica constante. En la página de la carta del día puedes sacar una carta cada jornada y construir sin ningún esfuerzo ese hábito de treinta días que te describí. La página de tirada de tarot gratis responde con tres cartas a la pregunta que hagas, y es la manera más práctica de ver cómo se hablan entre sí las cartas.

Si quieres una mirada más honda, la página de tiradas guarda esquemas clásicos como la Cruz Celta y enseña qué significa cada posición. La página de los signos también resulta sorprendentemente útil, porque una tradición antigua empareja cada signo con una carta, y conocer la carta de tu propio signo te da una casa dentro de la baraja.

Elige una carta y empieza a leer

Abre de la lista de abajo la carta que te llame la atención y lee su significado. Después cierra los ojos y piensa dónde encaja esa carta en tu propia vida. Aprender tarot lleva años, pero el primer paso verdadero se da con una sola carta. Llevo treinta años mirando estas cartas y todavía me cuentan algo nuevo. No corras. La baraja te esperará.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto se tarda en aprender tarot?

Captar los significados básicos lleva unos meses, querida, pero oír cómo se hablan las cartas entre sí lleva años. La buena noticia es que puedes hacer lecturas útiles desde el primer día. Empieza sacando una carta diaria y no seas dura contigo. Después de treinta años sigo aprendiendo, y lo considero la belleza del oficio y no una carencia.

¿Tengo que memorizar los significados?

No hace falta, y quienes memorizan suelen leer peor. Una lista de significados es un diccionario, no un idioma. Mira la imagen, nota qué te hace sentir, después lee el significado y une las dos cosas. Una carta aprendida así no se olvida jamás, porque se vuelve experiencia en lugar de recitado.

¿Una carta invertida es mala noticia?

No. Una carta invertida suele decir que su energía se ha vuelto hacia dentro, se ha retrasado o se ha llevado demasiado lejos. A veces apunta directamente a una buena noticia. Una Torre invertida, por ejemplo, puede mostrar un derrumbe ya superado. Temer a una carta por estar al revés es como juzgar una frase sin escuchar su tono.

¿Puedo leerme el tarot a mí misma?

Puedes y deberías, porque es la mejor forma de aprender. Lo único que hay que vigilar es leerse a una misma sobre un tema cargado de emoción. En ese momento una ve lo que desea ver. Ante una pregunta así, o esperas unos días o pides los ojos de otra persona.